Probablemente seas del tipo de personas que se automedican o se tomen cualquier medicamento que le han recetado el medico de cabecera creyendo que nunca podría mandarnos algo contraproducente, pero algo muy importante que hay que hacer antes de tomar un medicamento es leer detenidamente el prospecto y considerar si puedes estar en algúno de los casos de riesgo al tomarlo o estar pendiente de los efectos secundarios que pueden ocasionar. Es evidente que el medico tiene nuestro historial de enfermedades en su ficha pero puede desconocer cosas de nuestra vida cotidiana que pueden interferir en un tratamiento.
Esta charla que os acabo de contar siempre la tengo en cuenta cuando comienzo a tomar alguna medicina y mucho más cuando ha habido algún facultativo que me ha avisado de que el medicamento que me acaba de recetar es "muy agresivo" y "debe ser sellado por un inspector" que en teoria debe revisar un analisis para comprobar que en realidad puedo someterme al tratamiento.
Esto me sucedio hace como un año, cuando empecé el tratamiento de unas pastillas para evitar que me saliese un acné (¡¡como si tuviese 18 años!!) pero en la espalda. Esas pastillas, como podeis ver en el prospecto, tiene unos efectos secundarios que echan atrás al más pintado entre los que hay que destacar EL SUICIDIO!!!. Y la verdad es que por poco no me ocasiona esos problemas...
Es un medicamento tan fuerte que reseca la piel, las fosas nasales, los ojos, la traquea, la boca... Esto provoca que se agrieten los labios, salgan heridas en la nariz, erupciones cutáneas... El simple roce de la ropa con la piel hace que escueza (secarse con una toalla ni te cuento); al bostezar se abría una nueva raja en el labio; despertarse con costras en la nariz que hay que quitarse con agua... En fin, una odisea.
Para finalizar quiero deciros que de momento a mi me ha funcionado y que esos granitos que me salían no han vuelto a aparecer.

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